Religioso de tu semblante (úsame).

Quito, DM. 23:19 pm

 Mientras despierto recuerdo las veces que logré verte sonreír, esas pocas ocasiones en las que he sido el afortunado de contemplar las grandiosas curvas de tus fauces, las atesoro como un criminal porque son de las pocas oportunidades en que me he sentido como un Stendhal, tan expuesto a una sobredosis de belleza que me podrían haber diagnosticado un síndrome.

Las veces que te he visto sonreír son mi abrigo, así como las veces que te he visto hacer caras de desaprobación o de fastidio, creo que en ocasiones ni te das cuenta que lo estás haciendo pero yo como todo un observador me produce un efecto sedante tanto así que solo puedo sonreír. No comprendo como puedes expresar tus sentimientos solo con mover las facciones de tu rostro, ese algo fascinante es lo que mantiene cautivo en tu mirada, y enamorado por siempre.

Sin duda, soy un religioso de tu semblante, no sé como empecé a estudiar esta cátedra pero hasta el día de hoy no desaprovecho ninguna clase, porque para mi desgracia, son muy pocas. Pocas las veces que logro verte, logro hablarte o sin siquiera dirigirte la mirada, porque tú ya estás muy allá y yo sigo un poco acá.

Porque verte al tiempo, remueve toda mi estructura de vida planeada y me hace disponerme a pensarte, saber incluso que tú jamás darías una oportunidad a un plebeyo como yo, sin ánimo físico, ni económico, solo a veces un corazón terco, y llámame estúpido porque si al aún saber que ni siquiera me darías la hora, disfruto encontrarme contigo aunque sea de cotidiano, aunque sea con excusas, aunque tenga que actuar un no-interés.

Esto no es reciente, sabes que mi interés fue desde hace años, cuando aún no lucías ropas caras, ni cabello sedoso, ni caritas coquetas, ahora te pueden desear muchos, por como te ves. Pero alguien que te estudie la sonrisa y la mirada como yo lo llevo haciendo años, eso lo dudo muchísimo.

Oye! Úsame carajo. Si necesitas desquitarte con alguien y no encuentras con quién, aquí estoy yo. Si tu conquista fue desastre, aquí estoy yo. Si te fue mal en la U, úsame, aquí estoy yo. No importa, úsame y déjame sentir aunque sea un poquito de tu compañía, aunque sea otro tantito de tu cercanía. Déjame seguir siendo un catedrático de la mecánica de tus miradas y alucinar observando tus sonrisas. 

Aunque sea de lejitos, aunque sea de mentiritas (úsame).

-CARAJO!

Así lo dejo escrito con tinta en papel.

En Memorias del Corazón

CT





Comentarios

Entradas populares