Seriamente...
Te observo y noto canciones que interpretan tus señales de feminidad, tus delicadas facciones e imperfecciones me tienen extasiado, domado y descolocado, ese sentimiento de no ser digno de obtener tus bondades, que me volví loco cuando te ví con aquel insipiente y no conseguiste alguien decente, es decir ese hondo tonto que quizá nunca supo el galardón, razón del pálpito de mi corazón, es que quisiera decirte que desde siempre he estado anonadado por ti, enamorado sin límites, creando 2 millones de historias y qué imaginativo soy, un poco creativo porque sueño que nos casamos, que por fín pude entregar todo ese reboseo de amor, toda esa soledad invertida, esa herida que creo que solo tú podrías curar...
Estoy pensando seriamente en ir contigo cuando estés sola (ojalá me pares bola) y enfrentarte como todo un ente valiente, aunque las palmas de mis manos suden mucho y mis rodillas quieran explotar como un cartucho, te enfrentaré como un hombre, el que quiero ser para ti, y espero que sepas comprender mis pocas palabras, que me encanta la forma en que hablas oro, solo con mover ligeramente una parte de tu rostro te expresas, pero qué tal filosofía que la poesía es tu energía, la conciencia de tu decencia y la prudencia con la que quizás me rechaces.
Y siento...mierda siento mucho solo con verte de lejitos aunque trate de evadir mis comentarios en el diccionario, y mientras la vida se pasea-ea al frente mío yo estoy en mi mente contigo y hace un poco de frío así que abrigo a nuestros hijos, fijo que la niña se llamará como tú, que dejaré todo lo mundano muy temprano para convertirme en el protector, en el proveedor, en tu orador, en el escritor, que seré por siempre esclavo de tu valor, de tu amor, capaz incluso de sacrificar mi vitalidad y entregártela con humildad, a la hora que tú quieras yo siempre estaré para ti.
Solo con imaginarme esa boquita cerca mío me descalabro un poco, necesito amparo urgentemente en mi mente, me derrito con la premisa de tu sonrisa mi hermosa, y tus gloriosas caderas hacen que mis ilusiones sean verdaderas, pero Dios mío a quién engaño, tu bendita mente eficiente es lo que más me atrae de tí, tu forma de entender la lealtad y separarla de la libertad, tu desmedida madurez es lo que quizá me otorgue sensatez para orientar mis motivaciones, mis decisiones, las sensaciones y las ilusiones...
BY CT


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