Seguirás siendo mía
¡Espera!
¿Haz pausado un poco tu vida tan apresurada, solo por un instante?
Para que puedas pensar en reflexión sobre tu manera de actuar en estos últimos tiempos.
¿Será qué puedes seguir intentando olvidarme?
Aún cuando a merced del ocaso mordías tu labio al sentirme en comunión contigo.
¿Estás en paz al saber que sigo solo a pesar del tiempo transcurrido?
Sí, todas las noches me llamabas para decirme que me extrañas y no soportas llegar al siguiente día sin mí
¿Puedes ser sincera contigo por un momento en esta noche?
Dime ¿Qué se siente que no puedas querer a él ni una millonésima parte de lo que me amabas a mí?
Y cada día sobre-esforzarte por hacerle creer a todos que sí sientes algo por él. Pero tú y yo sabemos que no. Llenas el vacío que quedó rápidamente, como cuando en una tormenta se levanta el techo, y en seguida ponés un plastiquito con unas piolas para no mojarte, y lo sostienes con toda tu fuerza para que no se vuele y no tengas que sentir ese frío otra vez. Grítale a todo el mundo tu supuesto amor, a ver si algún día se hace realidad.
¿Estás siendo sincera o solo vives precozmente para evitar mi ausencia?
¿Qué se siente pensar en mí cuando él no te llena como yo lo hacía?
¿Acaso haz olvidado que decías entre gemidos que eras mía?
¿Haz olvidado que nos divertíamos como niños en vacaciones?
Seguirás siendo mía, yo lo sé, tú lo sabes.
Porque cerraste la herida con una curita y esa herida aún no había cicatrizado.
Sé que aún piensas en mí, y lo haces más cuando estás con él.
Sé que cuando hace algo, lo comparas conmigo y suspiras a escondidas.
Sé que cuando cierras los ojos mientras el te hace sexo, me ves a mí haciéndote el amor.
Sé que tratas de hacer cosas mejores con él para engañarte de que la estás pasando mejor.
Así no, así no lo hagas, así seguirás siendo mía.
¿Tendré que enseñarte todo yo?
Desde como amar hasta como olvidar, bueno, si es necesario lo haré.
Despídete de todo sin importar el riesgo, no tengas miedo del futuro, rompe las cadenas que tratas de esconder con el amor que buscas desenfrenadamente.
Primero, sé libre, ámate, no solo lo pienses... demuéstralo!
Trata de no pensar en tu macho, en tu machucador, solo por un instante.
Haz actividades que más te gusten, solo con tu compañía, mira la maldita película que tanto quieres, pasea al perro, sale en las ruedas a buscar nuevos rumbos, cómprate ropa, escucha nueva música, quiérete poco a poco pero esta vez hazlo de verdad.
Segundo, no me evites aunque duela, búscame en todas las redes sociales y mírame diariamente, si me ves en la calle mírame así duela, si nos encontramos salúdame de besito en el cachete donde una vez te sentaste enredada de placer, por favor no me evites.
Déjame morir poco a poco en tu corazón, haz que duela todos los días para que el corazón por fín se dé cuenta que está sangrando y pueda enviar sus reparadores para empezar a cicatrizar.
¡Y claro que dejará cicatriz! ¿Pensabas que un amor como el nuestro no iba a dejar una marca?
Eso es un precio a pagar por amar, llevar una cicatriz en tu pecho por toda la vida.
Tercero y no menos importante, no intentes tapar tus sentimientos con más ilusiones momentáneas, no sigas tratando de tapar este poderoso sol con los dedos que algún día me tocaron.
Si cumples esto, algún día dejará de doler, algún día dejarás de pensar en mí cuando estés con otro.
Y también, algún día podrás volver a amar (no como a mí obviamente).
¿Tienes el valor para olvidarme? o aún seguirás en el teatro evitando pensar en la realidad.
Bueno, por mí parte solo me tocará abrazar la resignación cuando te vea por encima de las personas y tú cara no exprese felicidad. Y sobretodo cuando despiertes las mañanas en tu cama y solo por 1 segundo te imaginas a mí acostado a tu lado, el que siempre quisiste, el que te llevó a las nubes y solo en bicicleta, y el que sobretodo te adoró en tus momentos de nerviosismo, el primero y único que se tomó el tiempo de conocerte, concentirte, estudiarte y endiosarte obviamente para hacerte mía.
Si continúas pensando en mí cuando estás con él, seguirás siendo mía aunque yo ya nunca más pueda ser tuyo.
Así lo dejo escrito en Memorias del Corazón.
Por Carlos Tenecela.

Comentarios
Publicar un comentario
Comenta