HOLA SOLEDAD
"No me extraña tu presencia, casi siempre estás conmigo, te saluda un viejo amigo, este encuentro es uno más"
Al amanecer mi cabeza retumba despojada mientras siento ligeramente la luz del sol atravesar mis cortinas y mis propios huesos, medio abro los ojos para ver la hora y apagar el alarma, es otro día más, en mi calmada soledad, así toda serena empieza la mañana, hay un desorden un poco temprano y escojo la canción que me acompañará en la ducha, ya no hay desayunos, ahora me despierto con una precisión milimétrica para llegar justo a tiempo a mi primer compromiso, si de pronto alcanzo la sonajera me preparo mi café que nunca debería faltar y lo guardo en aquel termo que solo ha conocido el sabor del oro negro de las almas cansadas, así salgo ya revisando el reloj faltando 15 exactos, mientras hago memoria si de pronto tenía algún pendiente por preparar, me cableo por debajo de la camisa con mis audífonos que jamás he podido cambiar por los inalámbricos, porque son de esas cosas que son muy difíciles de cambiar en mí, siempre observando alrededor porque en este país si no andas vivo como eva te ven las huevas, el viento frío, el bendito frío se pasea entre las puntas de mis dedos, repito la canción para esta vez sentirla bien desde el principio y bajo la colina a toda prisa, cruzo la calle y como siempre veo a la veci y al veci con sus perritos el grandote y el blanquito, continúo por el redondel y los muchachos colegiales conversando en la esquina me hacen recordar antaños, es superficial la tranquilidad que sospecho, hay un maltrecho que tiene acceso a zonas como el techo, y como si no supiera controlarme camino en automático por toda la calle, es un día más y nada más.
Y por eso estoy contigo querida soledad, ya sabes que siempre te espero en el fin del oscuro sendero, mis anhelos han cambiado quizá dos que tres estaciones, porque en este humano sentir es tan antagónico y hasta crónico, ahora para mí es más mortal vivir a mi egoísta tiempo para restringir mis pensamientos, esos que cuando llega el atardecer, el momento preciso para las liturgias de mi lectura, me fabrico una propia desoledad, (piedad), en ella estoy con esa fémina que aún no conozco, creamos uno de esos relatos fantasiosos en que somos felices juntos, pero solo como un auto regalo de consuelo, de ese caramelo que me puede llevar al cielo, pero hoy no, hoy tengo verdad, y quizá la eternidad que tendré que pasar en soledad....
"Y por eso estoy contigo, soledad, yo soy tu amigo, ven que vamos a charlar"
BY CT

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