JUPI

Bajo el manto de un cielo quebrado, cosió su silencio con hilos de aurora y el eco de un grito que nadie supo descifrar..

Quería paz pero sobretodo justicia, justo cuando ella se levantaba en la habitación de aquella cuevita  llamada hogar, el sosiego eran otro día con ojeras, otro día buscando la dopamina que tanto nos hace falta para vivir sedados pero felices, un espejo fiel que nunca grita desperfectos, el viento frío y feroz que entra por la ventana media abierta, y el canto melodioso de las aves, es como estar en una escena celestial pero su mente está muy atormentada y sus preocupaciones han encontrado el momento perfecto para estar todas juntas.

JUPI no te vayas sin antes darme señales, sin darme semejanzas, sin poder expresarte un poco más y quizá demostrárselo a los demás, quédate y dame interlocuciones justas para ayudarme a sobrellevar todo este enjambre de planetas que rodean mi muy moribunda estrella, por favor, busca el camino hacia casa y explora un poco más el hábitad invernal que quizá adquieras regocijo, quizá quieras volver atrás.

Ya no pudo fingir que el frío de su cuarto era solo una metáfora. Las pastillas en el cajón, el diario con páginas arrancadas, las llamadas sin responder… Todo se acumuló como nieve sobre un tejado a punto de colapsar. Aquella mañana, mientras Quito despertaba entre neblina y bocinas, ella se puso su suéter azul —— y caminó hacia el parque con los auriculares repitiendo «Please, please, please» como un mantra roto.

Tus huesos eran ramas quebradas bajo la tormenta. No supimos leer los mapas que dibujaste en las paredes de tu cuarto: cicatrices de yeso, canciones escritas con polvo de lágrimas, el reloj detenido en la hora exacta en que la dopamina dejó de ser faro y se volvió sirena ahogándose en su propio canto.

 A veces me pregunto si la paz es un lugar o solo la canción que tarareamos para no escuchar el vacío, ella se convirtió en la letra que le falta a nuestro himno colectivo, la nota que el viento se llevó para siempre y llegó a nuestro júpiter.

Vagaste por todo el parquesito y encontraste refugio en el camino que no tiene regreso. ❤

En Memorias del Corazón by CT.

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