Acabé con mi vida y desperté en la capital

 No podía seguir sosteniendo la sonrisa en mi cara y me disculpé rápidamente para salir disparado, sentía que mi corazón estaba a punto de explotar y el aire no me llegaba fácilmente, llegué al fondo a la bodega de suministros, cerré la puerta bruscamente y al recostarme sobre la pared pude buscar tranquilizarme aunque mis intentos eran muy poco objetivos, creo que siempre habrá un conjunto de eventualidades que me atormentarán hasta que llegue el día de mi muerte.

 Mi corazón no pudo contenerse más y mientras el elixir de la vida se derramaba entre mis costillas, nacía la necesidad de irme a lo más lejos posible como siempre he hecho cuando me siento así, estaba muy intranquilo pero ni siquiera pestañé al elegir el camino, entonces lo planeé todo yo mismo, me despedí de todo lo que el ecosistema me pudo brindar, guardé una navaja en mi bolsillo y esperé hasta media noche, fuí a cualquier lugar que me recordaría, tomé el artilugio y mirando al cielo oscuro un poco nublado lo clavé tan directamente en el pecho que pude sentir cuando atravesó el órgano vital y en el mango noté el pálpito de mi ya moribundo corazón, acabé con mi vida y desperté en la capital.

Se abren las nubes en frente de un sol radiante y bajan ángeles a consolarme un poco, uno de ellos me señala y me otorga una bolsita con 7 pensamientos, yo medio los miro y los guardo, acá hace mucho frío las mañanas y las noches, las personas preguntan por mi nombre y me guían en la estrepitosa ciudad, me paseo por las calles donde hay cien mil personas y me siento solo, nadie me mira, solo soy uno más en esos tumultos de gente.


Soy como un muerto viviente, ya no puedo sentir nada recíproco, me encierro en mi departamento para repasar las teorías y poco a poco voy creciendo en mi nueva vida, hoy tengo soledad y ella es mi mejor compañera, ¿Cómo acabé así? ahora pareciera convertirse en un sentimiento de culpa algo intrínseco, el aire frío penetra mi chompa negra mientras viajo a 120 por la autopista, noto que la moto empieza a vibrar mucho como si algo fuése a fallar y siento que si no reduzco la velocidad no podré tomar la siguiente curva y saldré disparado para nuevamente expirar en la calzada, justo ahí puedo revivir por un instante y volver a mi antigua vida donde me espera esa versión de mí que mantengo guardada, eso que no conocemos aún.

Abrí la bolsita para sacar un pensamiento, este fue un poco difícil de asimilar, como si fuése muy complicado de digerir pero a fín de cuentas se van para el baúl mental dónde generalmente se eliminan con el pasar del tiempo, entonces recordé mi vida antes de fallecer, fue un poco fantaseoso ¿verdad? esos momentos tan extraños, tan perfectos, tan evolutivos....y si me quedaba, y si nunca me alejaba, y si nos hubiésemos entendido, ¿por qué desearía volver? aquél ángel regresó al anochecer y me explicó que guarde un pensamiento cada día de la semana que eso actuará bajo la melancolía para poder seguir "viviendo" un poquito más, pero ¿por qué debería? porque simplemente no termino esto para siempre.

Acabé con mi vida y desperté en la capital, aquí hace frío las mañanas y las noches, todos me aprecian y dicen que soy un buen muchacho, tengo silencio para leer cuando me plazca y nada me trae recuerdos, quizá fue muy bueno haber muerto esa noche, aunque siempre extrañaré allá.

Para Memorias del Corazón 

CT

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