FUGA
Prólogo
Son las 00:30 am exactamente cuando estoy escribiendo esto, en mis audífonos suenan melodías muy frías, esas sonatas que me ponen melancólico y feliz al mismo tiempo. Me encuentro atrapado desde las 10 pm de ayer en el terminal de Quito porque el siguiente boleto hacia la ciudad de mi destino sale a las 2 am y no he tenido más remedio que esperar.
EL ARTE DE PERCIBIR EL MUNDO SOLO.
El aire frío pasa lento por las calles de mi corazón, mis sentidos se duermen y me dejan solo, de pronto todo se vuelve extraño al tacto, me toco y me siento ajeno. Camino para no sentir frío y lo único que logro es sentir soledad, los muchachos abrazados y encobijado's en las banquetas me ofrecen interés en percibir el mundo de una manera distinta. Pero solo veo oscuridad en el pasillo y los hábitos más casuales son mortales para mí, cotidianos, incoloros, fallecidos. Ciertamente, me es imposible concebir una imagen de mí siendo amado, eso es una asíntota proclamada hace años y difícil de editar. La amistad de una persona, el cariño de un familiar, el sentir de un alma vibrante al compás, son más que otras variables de lo que se logra percibir por el concepto de ellas. Nada se rige a un todo, y pocas cosas son reales, al estar solo comulgas con sensaciones que se atraviesan de este lado. Caminar y parar el tiempo para que el guambra que pasa empujándote, siga su rumbo sin daño alguno y caer en un círculo vicioso que solo tú mismo sabes salir PERO no quieres. No quieres sentirte así a pesar del tiempo, y quieres ser feliz, ¿será el sentido de esta vida? Buscar alguien aunque distante de sentimientos reales te obsequie esa sensibilidad para entrar en sucesión con el mundo. No, estoy en protesta, no quiero tener que buscar desesperadamente una compañía aunque falsa, quiero estar solo hasta que llegue casualmente y sea real, solo eso pido, que lo único que pueda ser real en este mundo, sea el amor que nos tengan. Y poder percibir el mundo acompañado pero con el mismo pantalón que me pongo cuando estoy solo. Hay pocas cosas que en realidad me interesan y a muchas no las percibo en este momento.
Epílogo
Siendo la 1:01 am , el ruido de los niños jugando entre las banquetas me ha sacado de mi inmersión antisocial y he caído en cuenta que parezco un disociado natural, así que he parado abruptamente mi filosofar y me he dispuesto a pasear hasta la hora en que mi bus despegue.
-Para Memorias del Corazón


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